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La oración

La Compasión en el

concepto budista

 

 

 

Las enfermedades serían castigos de Dios?

Claro que no! Dios es Padre/Madre. No es un verdugo.

Serían cosas de la naturaleza?

La  naturaleza fue hecha por Dios, así como

todos nosotros, con amor y  sabiduría.

Por eso, debemos procurar esas causas en otras fuentes,

y  ellas, ciertamente están en nosotros mismos

 

 

 

Para oír

 

 

ENFERMEDADES

El contentamiento es un elixir de vida,

salud y  bienestar.

Previene la depresión y  fortalece el

 sistema inmunológico, más allá de

otros innumerables beneficios.

 

Las ciencias médicas hoy ya entienden que la causa de gran parte de las enfermedades está en el propio enfermo, en sus actitudes delante de la  vida. Son las enfermedades psicosomáticas. Por eso le cabe a el mismo mayor esfuerzo para curarse. En cualquier situación de enfermedad el papel más importante en el tratamiento es el del mismo paciente, de  sus posturas interiores.

 

         PREGUNTA FRECÜENTE

 

       Enfermedades son castigos de Dios?

 

 Las enfermedades no son castigos de Dios. El no es un verdugo, es Padre... Un Padre justo y sabio que educa a sus hijos con amor, enseñándolos a conducirse por las leyes de la fraternidad, de la justicia y del respeto, porque esa es la receta para que  los seres humanos puedan convivir bien unos con los otros y  ser felices. Debemos procurar las causas de las enfermedades en otras fuentes, y ellas, ciertamente, están en nosotros mismos.

Explica el espíritu de  Miramez, a través de la psicografia del médium João Nunes Maia, que los malos pensamientos son una basura que, por ley, debe quedarse con quien lo produjo.

Todos nosotros producimos, en mayores o menores proporciones, esa basura mental es emocional, contaminante del alma, a través de los pensamientos, sentimientos y actitudes antifraternas, depresivos o viciosos, tales como la envidia, el odio, el rencor, el mal humor, el resentimiento, así como también la lujuria, el egoísmo, la ambición, la violencia y  tantos otros valores negativos de los cuales no siempre nos apercibimos.

Cuando esto acontece, nuestra propia naturaleza se encarga de expulsar parte de esa basura para que no nos sofoque, y esa carga mórbida, al ser drenada hacia el cuerpo carnal, se materializa en el en forma de enfermedades, o de predisposiciones para determinadas enfermedades.

PREGUNTA NATURAL

Si es así como fue dicho encima, por cual razón no enferman tantos seres perversos, inmorales, ambiciosos, antifraternos y asemejados, que hombrean con nosotros en lo cotidiano?

Cuanto más atrasado el espíritu, más grosero y  denso es su cuerpo espiritual. Por eso el puede convivir tranquilamente con la propia basura psíquica. Más conforme va evolucionando espiritualmente, a través de las reencarnaciones bien aprovechadas, también más delicado y  sensible va quedando ese cuerpo y con eso, mayor y  más apremiante también se torna la necesidad de esos drenajes.

PREGUNTA NATURAL

Por que personas de excelente nivel evolutivo, que ciertamente no generan esa “basura mental”, también enferman?

Muchas enfermedades producidas por estados de espíritu negativos son generadas en esta misma vida, mas hay también las que proceden de vidas anteriores.

Hay personas que son verdaderas industrias del mal humor, que viven  lamentándose, para maldecir y reclamar de todo; otras cultivan emociones y  sentimientos negativos como a envidia, los celos, el rencor, el mal humor, el desamor... Ese tipo de actitudes o procedimientos genera una energía pesada que queda circulando en el  sistema energético, provocando bloqueos, produciendo males de mayor o menor gravedad.

Más no siempre toda esa carga energética pesada es drenada en esta misma vida, permaneciendo en las profundidades del ser, para venir a tono con las futuras encarnaciones.

Hay también muchas narrativas de los espíritus contando como alguien, en el mundo espiritual, al programar su futura encarnación, incluye en ella alguna enfermedad o limitación. Esto, orientado a evitar mayores caídas espirituales, en su futura jornada.

A nosotros, aquí reencarnados, nos parece imposible que alguien programe sufrimientos para si mismo. Ocurre que en la dimensión espiritual, donde tenemos una visión mucho más amplia sobre nuestras propias necesidades de evolución, preferimos enfrentar una vida de luchas y dolores,  que caer en los mismos errores del pasado.

La evolución es lo que hay de más importante para los espíritus más esclarecidos y  sabemos el como las facilidades de la vida pueden inducir a caídas espirituales. Por ejemplo, una mujer muy bella que haya usado su belleza para destruir hogares, al concientizarse del mal que hizo, al programar su reencarnación, podrá solicitar una apariencia fea o un defecto físico, que la ayudará a librarse de nuevas tentaciones.

Hay todavía los casos en que la administración superior determina una enfermedad, un accidente u otro trastorno, orientado a  desviar a alguien del caminó que iría llevarlo a mayores caídas espirituales. Esto ocurre por misericordia divina y  cuando esa persona tiene algún merecimiento, o todavía, por solicitud de algún espíritu coma suficientes méritos para endosar el pedido.

Más hay también las enfermedades causadas por el desacato con la propia salud, por los más diversos vicios, por la gula, por la alimentación errada o la vida sedentaria.

Y hay todavía aquellas enfermedades kármicas, resultado de acciones negativas practicadas en vidas pasadas.

Como se ve, las causas profundas de las enfermedades son muy variadas, más están en nosotros mismos, tanto en nuestro pasado como en el presente.

 

PREGUNTA NATURAL

Si las causas de las enfermedades están en nuestras actitudes y acciones, cual es entonces el papel de los microbios, de los virus y  de la herencia?

Acontece que a través de nuestras actitudes, acciones y  omisiones se crean en nosotros mismos campos favorables al desenvolvimiento de los microorganismos que generan enfermedades, más allá de otros desequilibrios. Tanto es verdad que innumerables personas infectadas con determinados virus o bacilos, no contraen esas enfermedades.

Por esas razones, cuanto más la medicina y la farmacología avanzan en su capacidad de curar, más enfermedades nuevas y  cada vez más virulentas van surgiendo. La culpa no es de la medicina, ni de la  farmacología. Es nuestra. Por eso sólo nosotros mismos, con la ayuda de Dios y  de nuestra voluntad, podremos generar condiciones reales de cura y  quedar inmunes a las enfermedades, al menos en las futuras encarnaciones. Y esto sólo se consigue a través de la reforma moral, del cambio de conducta y  de actitudes, y  todavía, del desenvolvimiento de nuestros potenciales interiores.

Más ese es un trabajo difícil y  demorado. La Naturaleza no da saltos. Se durante milenios fuimos construyendo lo que somos hoy, no será de un momento para otro que vamos a conseguir modificar toda esa estructura. Más si no comenzamos, nunca llegaremos allá.

En los momentos de dolor, o cuando la enfermedad castiga nuestro cuerpo acostumbramos “aferrarnos” a Dios o en cualquier otro ser superior, implorando el cesar del sufrimiento, y  decimos: “Tengo fe en Dios, que El me va a curar”. Mas si la cura no acontece la fe se acalla, porque colocamos la cura como condición para  nuestra fe.

En esos casos, todavía, en vez de las lamentaciones y  actitudes negativas, es muy importante busquemos elevar nuestra frecuencia vibratoria, porque ella es la más poderosa auxiliar en la eliminación de basura producida por nuestras propias actitudes.

Y esa elevación la conseguimos a través de la oración, de los sentimientos y actitudes de amor, de confianza, optimismo y alegría, buscando siempre desenvolver los valores nobles del alma.

Las enfermedades es la verdad, representan una de las mayores fuerzas para nuestra evolución. Es como si la convalecencia del cuerpo hiciese crecer la luz interior, o el miedo a la muerte nos aproximase más a Dios.

En cuanto a la  herencia, la programación hecha para el futuro cuerpo del reencarnante incluye a escogencia de  sus futuros padres. Así, el heredará aquello que estuviere programado para el.

PREGUNTA FRECÜENTE

Que acontece en los casos de curas consideradas milagrosas?

No existen milagros, mas si mecanismos naturales, con manipulación de energías, cuando las condiciones son favorables.

En la mayoría de los “milagros” en que ocurren curas, estas son momentáneas, con efectos de corta duración. Son producidas por la dinamización de las energías profundas de alguien, que es llevado a un estado de superexcitación a través de vigorosa actuación, altamente inductora, del “milagrero”. Es fácil observar como la mayoría de esas curas ocurre en un palco donde la fe es el ingrediente para la dramatización. Mas pasados aquellos momentos, todo vuelve a lo que era antes.

Es claro que hay casos de curas definitivas, cuando la fe es profundamente verdadera y  cuando hay merecimiento.

Los “hacedores de milagros” son personas que poseen gran poder de inducción, una voluntad firme y  pensamiento dominador. Con esos recursos, en algunos casos, ellos consiguen llevar los que en ellos creen a dinamizar de tal forma sus propios potenciales,  su fe, al punto de generar transformaciones orgánicas y otras ocurrencias que son vistas como milagros.

En los cultos o misas de cura y pedidos de ayuda divina, la propia vibración del ambiente, poderosamente volcada para ese fin, es un vehículo que favorece esa potencialización de las energías, pudiendo producir acontecimientos poco comunes.

 

PREGUNTA NATURAL

Que acontece en los exorcismos o “expulsión de demonios”, cuando son bien-sucedidos?

En los casos de exorcismo o “expulsión de demonios” es bastante probable que los espíritus obsessores hallen más prudente apartarse de aquella confusión.

También hay situaciones en que las personas obsesadas son tan maltratadas por los que las exorcizan, o les “expulsan los demonios”, con tales repercusiones en sus obsessores, que estos acaban perdiendo momentáneamente la sintonía con ellas, apartándose.

Igualmente hay situaciones en que los espíritus obsessores quedan tan impresionados con toda aquella teatralidad, aquellas órdenes imperiosas que les son dadas en nombre de Dios, que acaban realmente apartándose de sus víctimas. Más ese tipo de actuación no es saludable porque la persona obsesada, después de curada, volta a su vidita de antes, sin haber aprovechado el episodio como palanca para su evolución, y el espíritu obsessor va a continuar al acecho, aguardando nueva oportunidad para recomenzar la persecución con toda seguridad.

La mejor receta para ese tipo de problemas y  todos los demás, es aquella que el Maestro enseño: la reforma moral, el cambio en las aptitudes y en las acciones, orientada hacia el bien.

Milagros, ni Jesús los hizo. El uso sus propios potenciales, su energía, su vibración de altísima frecuencia y sus conocimientos para realizar las curas y  demás actos poco comunes.

Otras ocurrencias tenidas como sobrenaturales son apenas inusitadas, en las cuales son utilizados recursos de la propia naturaleza y  de las leyes naturales, manipulados por espíritus.

 

 

 

 

Sugerencia

 

Visualice en torno de si mismo, un campo de energías luminosas,

procedentes de lo “Más Alto”.

Inspire ese aire cargado de energía benéfica llevándola

 a ocupar  su cabeza y  todo  su cuerpo.

Mentalicé a si mismo inundado en energías positivas y

observe como ellas influencian sus emociones, convirtiéndolas más leves,

optimistas y más fraternas.

Sienta el amor fraterno vibrando en todo

su ser y perciba como esto le hace bien.

Piense en el Creador de todas las cosas y

entréguese confiante en sus manos. 

Recuérdese de que El lo asiste y  conduce,

así mismo sin usted lo  perciba.

 

 

 

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