Usted está en la página

LA ORACIÖN

Mundo Espiritual

 

Primera página

Reincarnation

Quien invento la reencarnación?

Acción y reacción

Mundo espiritual

Transcomunicación  instrumental

Investigación Científica

Los fenómenos de Hydesville

Allan Kardec

Mediunidad

Obsesión espiritual

¿Fe o razón?

Biblia 

El Gólgota y el Tabor

 El Comforter

Quien fue Jesús?

Enfermedades

La oración

La Compasión en el

concepto budista

 

 

 

El mejor de todos los templos es la intimidad del corazón,

la iglesia del alma, donde en el silencio de la meditación y de la oración

 podemos sintonizarnos con fajas más elevadas y nutrir

nuestro espíritu con energías superiores.

 

 

 

Para oír

 

 

PREGUNTA FRECÜENTE

Cual es el mejor lugar para  orar?

En el Evangelio, en Juan, capitulo 4, se cuenta que Jesús, hablando con una mujer samaritana sobre el local donde Dios debe ser adorado, le dice: “Mujer, puedes creerme, que la hora viene, cuando ni en este monte, ni en Jerusalén adorareis el Padre.” (...) “Dios es espíritu; e importa que sea adorado en espíritu y  en verdad”.

Vemos así, que no son necesarios templos o lugares especiales para  adorar a Dios. 

El mejor de todos los templos es la intimidad del corazón, la iglesia del alma, donde en el silencio de la meditación y  de la oración podemos sintonizarnos con fajas más elevadas y  nutrir nuestro espíritu con energías superiores.

  

 PREGUNTA PARA REFLEXION

 Que es más importante, frecuentar la iglesia, o el centro espirita, hacer novenas y  oraciones, o convertirse en una persona mejor?

  De que adelanta adentrarnos en los templos de nuestra fe, si traemos la mente cargada de malos pensamientos; si el corazón no perdona y las emociones quedan girando en torno de los intereses materiales y  de las pasiones inferiores?

 Jesús fue muy claro al decir: “Antes de entrar en el templo para hacer tu ofrenda, ve y  reconcíliate con tu enemigo”. Esto significa que para entremos en contacto con las fuerzas más altas, debemos primero limpiar el corazón de todos los odios, de las amarguras y  de todas las suciedades que allí desenvolvemos con nuestras actitudes egoístas y antifraternas.

 Si hacemos diariamente la limpieza de nuestra casa, deveríamos también limpiar continuamente  nuestra morada espiritual, nuestro interior. Somos siempre visitados por mensajeros divinos, los buenos espíritus, y  ellos nos observan por dentro, percibiendo nuestros sentimientos y  pensamientos más secretos, así como la basura que acumulamos a través de nuestra conducta.

 También es preciso aprender a orar, no abusando de las sublimes dimensiones de la oración.

   

PREGUNTA NATURAL

 Que podemos entender por abusar de la oración?

 Abusamos de la oración cuando hacemos oraciones decoradas, recitadas, de forma automática; cuando hacemos pedidos mezquinos, egoístas y antifraternos, y cuando prometemos algo a Dios o a seres superiores a cambio de sus favores.

 Más las oraciones decoradas también tienen su valor. Cuando nuestra estructura espiritual está muy cargada de materialidad, o de energías incompatibles, se hace difícil conseguir sintonizarnos con fajas espirituales más elevadas. En esas situaciones, y conforme el caso, la oración decorada puede ayudar desde que el pensamiento y la emoción estén continuamente fijos en las ideas que ella va presentando. Esa continúa conexión de la emoción y  del pensamiento con ideas de elevado tenor espiritual hace posible la eliminación de parte de esa materialidad, dejando surgir la religiosidad.

 Dios nos ayuda en la medida de nuestras necesidades y la mayor importancia de la oración está en el  bien que ella nos hace. Ella nos torna receptivos, dinamiza nuestra fe y nos permite sintonizarnos con fajas más altas. Es por esos canales que los espíritus benefactores nos inspiran en nombre del Padre, ayudándonos de las más diversas formas, siempre que esto fuera permitido.

 La oración, para producir efecto, precisa salir de las profundidades del alma, en alta vibración de fe y amor, conduciendo pedidos legítimos. También no es preciso hablar mucho, apenas lo necesario para exponer lo que se pretende, allá, ni hablar seria preciso, porque Dios sabe mejor que nosotros lo que más estamos necesitando. El acto de hablar es para poder nosotros arrumar nuestros pensamientos, visualizar nuestras necesidades, dinamizar y  dirigir las energías envueltas en la súplica.

 

PREGUNTA NATURAL

 Que tipo de pedidos pueden ser considerados legítimos?

  Podemos y  debemos pedir ayuda a Dios en las horas de dificultad y en los momentos de aflicción, así como, agradecerle por todo lo que la vida nos da. También podemos orar pediendo protección y orientación para nuestras vidas. Mas la mejor de las oraciones es aquella en que solicitamos al Señor de la Vida ayuda para conseguir vencer nuestras imperfecciones y  desenvolver valores como la fraternidad, la honestidad, la justicia y la paz.

 Otra rogativa benéfica es cuando pedimos por otras personas, principalmente por aquellas que no están ligadas a nosotros por lazos de afecto o cualquier interés. es cuando oramos por los que sufren, por el enfermo anónimo, por los viciados y los criminales; es cuando pedimos al Señor de la Vida por la paz en la Tierra, por la justicia social, por la fraternidad entre todos, y  también por aquellos que gobiernan, para que gobiernen mejor.

 

PERGUNTA FREQÜENTE  

Como seria una oración mejor o “más fuerte”?

 Para hablar con Dios no precisamos recitar oraciones bonitas ni frases rebuscadas. El no le importa  eso, mas si con la sinceridad de nuestros corazones y  con los esfuerzos que hacemos para cumplir Su Ley. Así, es preferible conversamos con Dios con la sencillez da nuestra habla y con la sinceridad de nuestra alma, que quedarnos a recitar oraciones elaboradas por otros.

 

PREGUNTA NATURAL

 Hay algún valor en las promesas, de esas que son hechas a los santos y así mismo a Dios?

Hay promesas benéficas cuando se promete abandonar un vicio o practicar algo realmente bueno. Más así mismo eso, refleje inmadurez.

 Muchas personas hacen una promesa más o menos en estos términos: “Mi querido santo fulano… se me dieres tal cosa, prometo encender una vela de mi tamaño delante de tu imagen”.

 Mas será que esos seres superiores vender su ayuda?

 Sentirán placer con velas o otro tipo de promesas o ofrendas?

 Será que el Soberano Señor nos vende sus bendiciones? O pagamos nosotros  por la luz del Sol, por la lluvia, o los pájaros y las flores que adornan y  alegran nuestra vida? Será que damos algo a cambio del cielo azul o de las noches estrelladas, del murmullo del viento o de los sonidos de la vida que dan alegría al corazón? Pagamos algo por la facultad de la visión, del habla o de la audición? Podemos acaso comprar la amistad o el amor, que son el  fundamento y la propia razón de existir?

  

PREGUNTA NATURAL

 Es preciso tener merecimiento para pedir ayuda a Dios?

  Siempre podemos pedir ayuda a Dios. Para eso no es necesario que seamos “buenos”, o que estemos cumpliendo Sus leyes. Mas cuando la aflicción nos alcanza y  nos dirigimos a lo Alto en busca de ayuda, ese acto debe también representar un momento de reflexión, de preguntas a nosotros mismos, sobre a forma como estamos conduciendo nuestras vidas. De la misma forma es importante tomar  decisiones en el sentido de hacernos merecedores, ante las fuerzas superiores.

 El dolor y el  sufrimiento no son castigos de Dios. A veces representan rescate de las acciones practicadas en el pasado; de otras, son avisos que la vida nos da para el cambio  de rumbos.

 Es claro que el merecimiento también es un factor importante, tanto que Jesús decía: “A cada uno le será dado de acuerdo con sus obras”.

 Orar es abrir nuestro interior hacia la luz de Dios, es hablar con el  Padre, con el profundo amor y  respeto que Le debemos.

 Se cuenta que un viejo esclavo tenía mucha voluntad de entrar en la capilla de la hacienda, mas esto era prohibido. El conocía la historia de Nuestro Señor y  amaba mucho aquel Señorcito blanco, tan bueno que había muerto en la cruz, por el amor que tenia por todas las personas.

 En los días de domingo, cuando la capilla se llenaba de gente, el viejo esclavo se arrodillaba en medio del matorral y mirando de lejos aquellos vitrales coloridos, la cruz a lo alto, se saco el sombrero con mucha humildad y respeto, diciendo: “Mi Señorcito Jesús Cristo, nego vino tá qui…”

 Sin duda el Maestro oía la oración del viejo esclavo, envolviendo su corazón en júbilo y paz.

 Mas será que El oía las oraciones orgullosas, frías y decoradas de la mayoría de los que llenaban la capilla?

  

PREGUNTA NATURAL

 Con que frecuencia debemos orar?

 No hay limites ni cuantidades para la oración, más siempre es beneficioso una continua conexión espiritualmente a las fajas más nobles de la vida; no tanto el pedir, más principalmente conectarse, elevarse, alargar las propias fronteras espirituales, extrapolar las dimensiones interiores y sintonizarse con los ambientes vibratorios más elevados, más nobles, con las fajas del pensamiento superior.

 La oración puede ser formulada con palabras, más puede también dispensadas, bastando abrir el mundo interior hacia lo Alto, así como la flor que se abre hacia a luz solar, beneficiándose con sus rayos e irradiando al mismo tiempo sentimientos de amor y  de gratitud al Señor de la Vida.

 La oración genera fuerzas incalculables dentro de nosotros y  cuando vibra en las fajas del amor, produce el más elevado tenor vibratorio que somos capaces de alcanzar. Y es oportuno recordar que esa elevación del tenor vibratorio hace posible la “quema” de energías negativas do nuestro sistema energético.

 La importancia de la oración ha  sido constatada en varias pesquisas científicas, probando cuanto ayuda en la cura de los enfermos. Más poco vale alguien a desfilar rosarios de oraciones, si el pensamiento y el sentimiento no estuvieren juntos, si no vibrasen al unísono con las palabras de la oración.

 El investigador Dr. Masaru Emoto y  su equipo realizaron experiencias importantísimas. Ellos congelaron agua que había sido sometida a las vibraciones de una oración hecha con claridad y  pureza. En el microscopio, las estructuras de las moléculas aparecían cristalinas, presentando bellísimas figuras geométricas. Y el agua que fuera sometida a vibraciones de sentimientos negativos presentó formas feas, disformes, groseras y  desagradables.

 Recordemos que nuestro organismo es compuesto por 70% de agua. Así, pensamientos, sentimientos y  emociones de amor, fe y alegría vibran positivamente en toda la estructura psíquica y  espiritual, y  también actúan en nuestro cuerpo carnal.

 

 

  

 

 

Encuentra que este site le acrecentó algo de bueno?

Entonces recomiéndelo...